Uso mucho el ordenador en mi día a día y empecé a hacer páginas web en clase y por mi cuenta en internet. Al ver las webs de muchos pequeños negocios de nuestra zona, me di cuenta de que acaban con páginas demasiado complejas o que cargan lentas porque tienen cosas que no necesitan.
Pensé que se podían hacer las cosas de otra manera: webs sencillas, muy rápidas y adaptadas a lo que realmente necesita una tienda de barrio o un autónomo. Por eso prefiero ir proyecto a proyecto, haciendo las cosas con calma y asegurándome de que funcionen bien.